LA PATRONAL SIN FILTRO:

SALIDAS DE LIBRETO DE MINISTROS DE PIÑERA

A la hora de hablar con la prensa ciertos personajes de la política no siempre tienen el tino de filtrar sus dichos como lo hacen cuando están en campaña electoral, que es la época donde solo dicen lo políticamente correcto. Es notorio como la derecha y  la Nueva Mayoría después de reemplazar al dictador en el ejercicio del poder, han adoptado un discurso diametralmente opuesto a lo que es su práctica política.

Como ejemplo descarado de la costumbre del doble discurso, se destaca la UDI el partido creado a la sombra del dictador, que aparece anunciando en su logo que es un partido “popular”, mientras que su presidenta actual, declara sin ninguna vergüenza que además es un partido feminista.  Casi con la misma convicción con que Patricio Aylwin declaraba el rechazo a la violencia “venga de donde venga” y se olvidaba que tanto él como su partido, fueron algunos de los principales instigadores y promotores del golpe que trajo al país por 17 años, la muerte y la tortura como practica de Estado.

Finalmente parece que nos hemos ido acostumbrando al doble discurso de los sectores que peor han tratado a nuestra clase, no son pocos los trabajadores y trabajadoras que les creen el discurso y los han respaldado con su confianza y sus votos.

Como ejemplo de esta ingenua confianza en la clase política por parte de algunos trabajadores, tenemos el testimonio de la última elección presidencial, que en el caso de la comuna de Linares Piñera ganó con el 61,6% de los votos. Esta comuna también tiene un Alcalde del mismo partido del presidente (RN) y ahora enfrenta sola la cesantía de 500 trabajadores y la perdida de aproximadamente 4000 empleos indirectos, por el cierre de la planta IANSA privatizada a precio de huevo gracias a la dictadura entre los años 1986 y 1988.*

Esta realidad la saben los dos conglomerados que se han repartido el poder después de pinochet y cuando están en periodo de campaña, construyen un discurso que habla de puras cosas buenas como libertad, equidad, crecimiento y desarrollo, mientras lo único que crece son las empresas a las que están ligados y sus fortunas personales. Pero lo que hacen realmente es precarizar el trabajo como lo quieren hacer ahora con el nuevo Estatuto Laboral Juvenil y mantienen el sueldo mínimo lo más bajo posible y ni hablar de recuperar nuestros fondos previsionales o dejar de convertir en negocio rentable la salud, la vivienda o la educación. Y si a la clase trabajadora se le ocurre reclamar por sus derechos, se deja caer la más dura represión.

Pero a veces, como ocurrió la semana pasada, se dan algunos momentos en que los burócratas declaran lo que realmente piensan o es importante para ellos y hacia donde encaminan sus esfuerzos. Dos ministros del actual gobierno se destacaron por sus salidas del libreto y transparentar su ideario, por una parte el ministro de Economía encargado de fomentar las inversiones extranjeras en el país, sugiere que es mejor invertir en el exterior, mostrando que cuando se trata del dinero propio tiene muy poca fe en la campaña de Piñera que aseguraba crecimiento económico durante todo su periodo.

El otro que no es primera vez que cae en la tentación de decir tonteras, fue el ministro de Educación y su invitación a realizar bingos para solucionar los problemas estructurales de los establecimientos educacionales de Chile, una verdadera burla para quienes estudian o trabajan en establecimientos deteriorados e inseguros, probablemente muy diferentes a los que asisten sus hijos, esos que según sus propios dichos son “campeones” porque gastan muchos condones.

Después de estas dos salidas de madre llovieron las entrevistas y declaraciones para bajar el perfil de los dichos, pero por más explicaciones que entreguen la razón de fondo de estos exabruptos ministeriales y las pequeñas crisis que provocan, tienen su razón de ser en el modelo de Estado que impusieron los economistas de la dictadura y que es la doctrina del Estado subsidiario. ** Es decir, un Estado ausente y sin proyecto propio de desarrollo para el país, que entrega la responsabilidad y manejo de áreas como la producción, el comercio o los servicios a los diferentes grupos económicos, que se han dedicado a incrementar sus fortunas a costa de la mercantilización de los derechos sociales.

La ausencia de un proyecto de desarrollo para todo el país y la ausencia de un Estado que se involucre fuertemente en todas las actividades productivas, es lo que determina la situación que están viviendo ahora miles de trabajadoras y trabajadores a lo largo de Chile, porque han perdido o están por perder su fuente laboral en el último tiempo y las autoridades quedan como simples espectadores. Como le está ocurriendo a Linares, irónicamente una de las comunas que más apoyó con sus votos al nuevo gobierno y que todavía luce una plaza con el nombre del dictador que privatizó la azucarera IANSA.

Tomado de: Boletín N° 30 CIUS

Notas:

*) https://www.elciudadano.cl/economia/las-6-empresas-que-alguna-vez-fueron-de-todos-los-chilenos/09/30/#ixzz5McZkPKJe   

Entre 1973 y 1990 fueron privatizadas 725 empresas y activos de CORFO, proceso apresurado tras la derrota de Pinochet en el plebiscito de 1988. Según informes de la Contraloría y de la Cámara de Diputados, gran parte de las empresas fueron enajenadas a un precio inferior a su valor, lo que implicó grandes pérdidas patrimoniales para la propiedad pública. Un cálculo parcial detalla que hubo una pérdida de más de 2 mil millones de dólares sólo entre 1978 y 1990, por tan sólo 30 empresas de todas las rematadas. A su vez, quienes eran funcionarios de la dictadura, usando préstamos del mismo Estado, se convirtieron en los dueños del Chile de hoy. Muchas de estas empresas gobiernan dimensiones importantes de nuestra vida cotidiana. Aquí revisaremos sólo seis de estas:

IANSA:

La Industria Azucarera Nacional fue creada en 1953 por CORFO bajo la política de sustituir importaciones y producir azúcar en Chile. Ya en dictadura, en 1975, Hernán Büchi y luego Julio Ponce Lerou, como integrantes del directorio pavimentan el camino para su privatización, iniciada en octubre de 1986. En 1988 un decreto ley exige que un 75% de su propiedad fuera privada. El comprador fue la sociedad Campos Chilenos S.A. que en los años posteriores sería controlado por el senador pinochetista Marco Cariola hasta 1997. Otros dueños son las firmas de AFP y posteriormente entrarían capitales españoles. Según Contraloría la privatización significó una pérdida para el patrimonio público de más de 47 mil millones de dólares.

**) http://politicayeconomia.cl/estado-subsidiario-economia-y-sociedad/

“Este concepto se enmarca en la concepción neoliberal de la economía que subordina al Estado a su expresión mínima por razones ideológicas y que, en el caso chileno, suponía en su origen también una “democracia mínima”.

“De este modo, el Estado subsidiario obedece doctrinariamente a la imaginería de un Estado exclusivamente garante de la seguridad y el cumplimiento de los contratos y que en lo económico solo le preocupa mantener y cultivar mercados competitivos o cuasi perfectamente competitivos, como garantía de la eficiencia y donde ciudadanos y consumidores serían conceptos indistinguibles.

Las políticas públicas quedan así acotadas por este Estado subsidiario, pues ellas no deben ser discriminatorias, la normativa exigida debe ser uniforme y general y la presencia de las empresas públicas la excepción”.